Contenido Ansiedad
¿Qué es la ansiedad y cuándo deja de ser normal?
Es una respuesta normal y evolutiva que presenta nuestro organismo cuando percibimos peligro o miedo. Es, en esencia, un sistema de alerta. El experimentarla de manera moderada nos permitirá prepararnos para reaccionar, actuar y resolver problemas cotidianos.
Sin embargo, cuando deja de ser una alerta útil y se convierte en un estado constante, genera un gran malestar e interfiere de manera significativa con nuestra vida, transformándose en algo que requiere atención profesional.
¿Cuáles son los síntomas más comunes?
Se manifiesta de dos formas principales: física y cognitiva.
Síntomas físicos:
- Palpitaciones o taquicardia: sentir que el corazón late con excesiva fuerza o rapidez.
- Dificultad para respirar: una sensación de opresión en el pecho o falta de aire.
- Tensión muscular: dolores de espalda, cuello o mandíbula trabada.
- Problemas digestivos
- Sudoración fría y temblores.
Síntomas cognitivos y emocionales
- Pensamientos intrusivos: ideas catastróficas que se repiten una y otra vez.
- Preocupación excesiva: dificultad para dejar de pensar en problemas futuros.
- Irritabilidad: sentirse “al límite” o con poca paciencia.
Estrategias efectivas para calmar las crisis de ansiedad:
- Respiración profunda y consciente:
- Centra tu atención en el presente (Grounding): : Contempla una planta, describe mentalmente un cuadro o siente la textura de un objeto cercano. Esta pausa interrumpe el ciclo de pensamientos negativos.
- Relajación muscular progresiva: : Tensa conscientemente un grupo muscular durante 5 segundos y luego relajarlo totalmente por 30 segundos. Recorre así todo tu cuerpo, desde los pies hasta la cabeza.
- Visualización guiada: : Cierra los ojos e imagina un lugar donde te sientas completamente seguro y relajado, como la orilla del mar. Intenta sentir la brisa, escuchar las olas y percibir el aroma del salitre. El cerebro procesa estas imágenes reduciendo los niveles de cortisol.
- Cuestiona tus pensamientos disruptivos: Cuando pienses «todo va a salir mal», cuestiónalo: ¿Qué evidencia real tengo de que esto sucederá? Contrastar tus miedos con la realidad ayuda a quitarles poder y a controlar de manera lógica.